Rusia es el segundo país del mundo con mayores reservas de gas natural y hasta la invasión de Ucrania hace dos años, era uno de los principales suministradores de gas natural del continente europeo, gas que llegaba hasta Europa mediante gasoductos que atravesaban diversos países con los que Rusia solía tener sus más y sus menos, por eso el interés de los proyectos Nord Stream que unirían directamente los yacimientos rusos de gas con el corazón del continente (Alemania), sin intermediarios.
A raíz de la invasión de Ucrania, parece que en Europa «nos hemos dado cuenta» de lo tremendamente dependiente del gas ruso que éramos (algunos países más que otros), pero ¿cómo hemos llegado a este punto? No será porque no hubieron avisos previos y advertencias del riesgo de depender en exceso de un único proveedor… Si el tema te interesa, te invito a que leas este post ¡Comenzamos!
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